Proyecto Vocacional: ¡Tengo Sed...!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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Fruto de muchas horas de oración y de dirección espiritual, a lo largo de los13 años del Proyecto Vocacional.
  
EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO. AMÉN.

¡PADRE ETERNO! Yo te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo y Señor nuestro, Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, como propiciación por todos nuestros pecados y los del mundo entero. Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

LA SEÑAL DE LA CRUZ
Fuente: Red de oración de Catholic.net.
Autor: La Ñaña

La historia de la señal de la Cruz, por su significado y por su poder, es algo que debemos tener en cuenta.
Es la señal de mi fe; muestra quién soy yo y lo que creo. Es el resumen del Credo.
Es la señal de mi agradecimiento. Tengo que hacer, con amor y emoción, este gesto que me recuerda que Jesús ha muerto por mí.
Es la señal de mi intención de obrar, no para la tierra, sino para el Cielo.

Al hacerla, y pronunciando estas misteriosas palabras -"EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO" me comprometo a hacer las obras de cada día:
• en el nombre del Padre que me ha creado,
• en el nombre del Hijo que me ha redimido,
• en el nombre del Espíritu Santo que me santifica. En una palabra: a actuar como hijo o hija de Dios. Este signo es la señal de la consagración de toda mi persona.
Al tocar mi frente: ofrezco a Dios todos mis pensamientos.
Al tocar mi pecho: consagro a Dios todos los sentimientos de mi corazón.
Al tocar mi hombro izquierdo: le ofrezco todas mis penas y preocupaciones.
Al tocar mi hombro derecho: le consagro mis acciones y mis alegrías.

La señal de la Cruz es en sí misma fuente de grandes gracias. Debo considerarla como la mejor preparación a la oración, pero ya es en sí misma una oración, y de las más impresionantes. Es una bendición. Si me emociona ser bendecido por el Papa, por un obispo, ¡cuánto más ser bendecido por el mismo Dios!

¡Señor, concédeme la gracia de hacer de mi señal de la cruz un "Heme aquí, Señor, para hacer tu voluntad", señal motivadora de mi oración y para mi acción, para mi día entero; así como una poderosa llamada de las bendiciones del cielo sobre mí.

EL SEÑOR NOS BENDIGA Y NOS GUARDE.
EL SEÑOR HAGA RESPLANDECER SU ROSTRO SOBRE NOSOTROS.
EL SEÑOR TENGA MISERICORDIA DE NOSOTROS.
EL SEÑOR LEVANTE SU ROSTRO SOBRE NOSOTROS Y NOS CONCEDA LA PAZ
. (S. Fco. de Asís)

“JESUS, AQUÍ PRESENTE, TE AMO, CONFIO EN TI Y ME ABANDONO A TU INFINITA MISERICORDIA”.

ACTO DE CONTRICIÓN

Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, en quien creo, en quien espero y a quien amo sobre todas las cosas. Por ser, Señor, quien eres, Bondad y Misericordia infinitas, y porque me amas, me pesa de todo corazón por haberte ofendido. Propongo firmemente serte fiel y nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderte, confesarme y cumplir el mandamiento del Amor: "Amaos los unos a los otros, como Yo os he amado" (Jn 15, 12).

Te ofrezco mi vida, obras y trabajos como propiciación de todos mis pecados, y confío en Tu divina Bondad y Misericordia infinitas. Sé que me darás gracia para enmendarme y perseverar en Tu santo servicio hasta el fin de mi vida. ¡GRACIAS, Jesús, aquí presente en este Sagrario, rodeado de Tus Ángeles y Santos, que interceden por mí!

¡Por Tu Amor, por Tu Bondad, por Tu Misericordia, por Tu Perdón, TE AMO, CONFIO EN TÍ Y ME ABANDONO A TU MISERICORDIA!

COMUNIÓN ESPIRITUAL

Creo, Señor, que estás presente en este Santísimo Sacramento del Altar y en todos los Sagrarios del mundo. Te amo, sobre todas las cosas, y deseo recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón y como si estuvieras conmigo me abrazo y me uno a Ti, no Te apartes de mí. Te adoro, Señor, desde el abismo de mi miseria, Te doy gracias por todos los beneficios recibidos de Ti, especialmente por Tu Infinita Misericordia para conmigo, por Tu presencia real en este Sacramento de Amor, por darme a tu Madre, como Madre mía. Por darme a la Iglesia y los Sacramentos.
Te pido perdón por todos mis pecados y faltas:

No me mueve, mi Dios, para quererte,
el cielo, que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno, tan temido,
para dejar, por eso, de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en una Cruz y escarnecido;
muéveme el ver tu Cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu Muerte.

Muéveme, al fin, tu Amor, y en tal manera,
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No tienes que dar porque te quiera,
pues, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero, te quisiera.

Dame, Señor, Tu Gracia, para que TODO cuanto yo haga en este día sea puramente ordenado en servicio y alabanza de Tu Divina Majestad.

OFRECIMIENTO DIARIO POR EL MUNDO

SEÑOR MÍO JESUCRISTO, que has confiado a mis oraciones la salvación de mi familia y las de aquellas almas que Tú has puesto en mi camino, deja que yo, Tu pobre piltrafa, Te ofrezca todos los días EN SU NOMBRE Y EN EL MÍO PROPIO nuestras oraciones y trabajos, sufrimientos y alegrías. Deja que sea Tu Madre, María, la Medianera entre Tú y nosotros. Y que Tus Ángeles y Santos sean nuestros mensajeros e intercesores.

VEN, ESPIRITU SANTO, inflama nuestros corazones en las ansias redentoras del Corazón de Cristo, para que ofrezcamos de veras nuestras personas y obras, en unión con Él, al Padre, por la salvación del mundo.

CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

ESPÍRITU SANTO DIOS,
Espíritu de luz y amor, Te consagramos nuestro ENTENDIMIENTO, para seguir siempre Tus divinas Inspiraciones y sentir con la Iglesia a la que tan infaliblemente guías; nuestro CORAZÓN, para que se inflame siempre en amor de Dios y del prójimo; nuestra VOLUNTAD, para que esté siempre conforme con la Tuya en todo lugar, siempre y en todo; nuestra VIDA para que sea fiel imitación de la vida y virtudes de Nuestro Señor Jesucristo, presente en el Santísimo Sacramento del Altar, adorado, alabado y glorificado por todos tus Ángeles y Santos que nos acompañan.
ESPÍRITU SANTO DIOS, infinito Amor del Padre y del Hijo, por las manos purísimas de María, Tu Esposa Inmaculada, nos ponemos hoy y todos los días de nuestra vida sobre Tu altar preferido, el Misericordioso Corazón de Jesús, como víctimas de holocausto a Tu Amor Misericordioso, y en honor y gloria Tuya, del Padre y de Jesucristo, con la firme resolución, ahora más que nunca, de escuchar Tu Voz y cumplir en todo lugar, siempre y en todo Tu santísima y adorable Voluntad.
Por Cristo, con Él y en Él, a Tí, Dios Padre Omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. AMEN.

CONSAGRACION AL CORAZON MISERICORDIOSO DE JESUS COMO VICTIMA DE HOLOCAUSTO A SU AMOR MISERICORDIOSO

CORAZON MISERICORDIOSO DE JESUS, Hijo de Dios, aquí presente en el Santísimo Sacramento del altar, humildemente te suplico, por medio del Corazón Inmaculado de María, tu Madre, ACEPTES, si esa es tu voluntad, mi Ofrecimiento como Víctima de Holocausto a tu Amor Misericordioso, en honor y gloria Tuya, del Padre y del Espíritu Santo:
+++ Por un aumento abundante de Vocaciones Sacerdotales, Religiosas, de Personas Consagradas, de Familias Cristianas y de Laicos comprometidos con tu Iglesia, que es una, santa, católica, apostólica y misionera.
+++ Por la Difusión de la Devoción a tu Divina Misericordia.
+++ Por la Fraternidad de la Beata María Gabriela y Unidad de todos los Cristianos.
+++ En Reparación de todos los pecados de la Humanidad.
+++ Por la Paz en el mundo y en Tierra Santa, para la mayor gloria de Dios Padre.
+++ Para que todos los hombres y mujeres del mundo “se amen unos a otros” y se salven por la acción del Espíritu Santo e intercesión del Inmaculado Corazón de María. Amén.

ORACION DE LAS TRES DE LA TARDE

JESUS AGONIZANTE
, presente delante de mi en el sagrario, quiero unirme a todas las almas devotas de tu Misericordia, que a las tres de la tarde, en algún rincón del mundo, te acompañan en la HORA DE TU GRAN MISERICORDIA. Y si no las hubiere, que seamos nosotros, en unión con tu Madre María, los Ángeles y los Santos, los que te acompañemos. Nos unimos a todos tus elegidos: Sacerdotes y Diáconos, Religiosos y Religiosas, Personas Consagradas, Familias Cristianas y Laicos comprometidos con tu Iglesia y a las Misioneras de la Caridad de Calcuta a quienes nos unimos en su Rosario a tu infinita Misericordia.

JESUS AGONIZANTE
, presente en todos los sagrarios del mundo, que dijiste que esta hora, (las 3 de la tarde), era la HORA DE TU GRAN MISERICORDIA, en la que NO NOS NEGARÍAS NADA de lo que te pidiéramos, por los méritos de tu Pasión y Muerte.

Así, pues, en virtud de esos méritos infinitos y a una con el Corazón Inmaculado de María, tu Madre, al pie de la cruz, como Corredentora, humildemente te suplicamos, nos concedas: nuestra santificación y salvación, y las de aquellos que a lo largo de nuestra vida has puesto en nuestro camino: Familiares, amigos, compañeros de trabajo y miembros de la Red Internacional de Oración y nos des aquello que más necesitamos “ahora” y sea “más conveniente” para nuestra santificación y salvación, porque Tú, como Dios, todo lo sabes y puedes. En ti, Jesús Amigo, confiamos. Cuida de tus elegidos y ayúdalos a ser Santos.
Te suplicamos también, por esta tu promesa, la curación de todos nuestros enfermos y en especial de Fernando, Rafa, Mary, Reyes, Ariana, Elia y Radojka. Ten Misericordia del resto de los enfermos de la familia, y de cuantos, a través de la Red de Oración suplican la salud del cuerpo y alma de sus amigos, y la liberación de todas las almas del Purgatorio especialmente las más necesitadas.

ORACION AL CORAZON DE JESÚS POR TODAS LAS INTENCIONES DE LA NOVENA A LA MISERICIORDIA

CORAZON MISERICORDIOSO DE JESUS,
presente en el sagrario, por medio del Corazón Inmaculado de María, te suplicamos humildemente, derrames Tu Infinita Misericordia sobre toda la Humanidad y todos los pecadores del mundo, predilectos de Tu Corazón, sobre los que no creen en Tí o todavía no Te conocen, sobre los hermanos que buscan la unidad en Xto. y en su Iglesia, sobre todas las almas tibias que tanto Te hicieron sufrir en Getsemaní y tanto necesitan de Tu Misericordia. Sobre los ancianos, los enfermos y los más necesitados del mundo, sobre todos los niños, que sufren la esclavitud en el trabajo, la miseria de la guerra y el hambre, o tienen que prostituirse para poder tomar un poco de alimento, sobre los matrimonios rotos, sobre las madres que abortan, para que las almas de sus hijos, muertos sin bautizar pero amados por Dios desde toda la eternidad, y desde el primer instante de su concepción, intercedan por ellas. Acuérdate también, Jesús Misericordioso, de los emigrantes, parados y encarcelados.

Por último, derrama también Tu Infinita Misericordia sobre los sacerdotes y religiosos, que han consagrado sus vidas a la evangelización de Tu Reino y en especial por los que no han sido fieles a su vocación, para que vuelvan a Ti y aspiren a la santidad; sobre las familias cristianas, semillero de vocaciones; sobre las almas consagradas y los laicos comprometidos con Tu Iglesia; sobre las almas que Te son fieles y veneran Tu Misericordia; sobre las almas sencillas y humildes de corazón, y sobre todas las almas del Purgatorio, especialmente las más abandonadas.

¡Señor, derrama Tu Infinita Misericordia sobre las víctimas del terrorismo y sobre las almas de los que asesinan para que se arrepientan y se salven! ¡Señor, danos Tu Paz y haz que cesen las guerras y el hambre!

¡TEN MISERICORDIA DE TODOS NOSOTROS, SEÑOR, Y DEL MUNDO ENTERO! Te lo pedimos por medio del CORAZÓN INMACULADO de MARÍA.

ADORACIÓN A LA MISERICORDIA DIVINA


CORAZON MISERICORDIOSO DE JESUS, presente en el Smo. Sacramento del Altar y en todos los Sagrarios del mundo, Te amamos,Te adoramos, Te alabamos, Te bendecimos, Te glorificamos como nuestro Dios y Señor, a una con Tus Ángeles, Arcángeles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades, Virtudes, Querubines y Serafines, con todos los Santos del Cielo y todas las Almas del Purgatorio, que te acompañan ahora.

Queremos, Señor y Dios nuestro, vivir la Comunión de los Santos y hacer de nuestras vidas una Eucaristía continua, un ofrecimiento de todo nuestro ser, contigo al Padre, en unión con el Espíritu Santo, para que Tu voluntad se cumpla en nosotros en todo lugar, siempre y en todo y para que también nosotros la busquemos y cumplamos en todos nuestros actos.


ORACIÓN DE SANTA MARÍA FAUSTINA POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

"Hoy tráeme a las almas que están en el Purgatorio y sumérgelas en las profundidades de mi Misericordia. Que mi Sangre cayendo a chorros, apacigüe las llamas en que se abrasan. Todas estas almas me son muy queridas. Ellas cumplen el castigo que se debe a mi Justicia. En tu poder está socorrerlas. Saca todas las indulgencias del tesoro de mi Iglesia y ofrécelas por ellas. ¡Oh!, si supieras qué tormentos padecen, ofrecerías continuamente por ellas el óbolo de tus oraciones y así saldarías las deudas que ellas tienen con mi Justicia".

Misericordiosísimo Jesús
, que exclamaste: ¡Misericordia!, introduzco ahora en el seno de tu Corazón, desbordante de Compasión y Misericordia, las almas del Purgatorio, almas que tanto aprecias, pero que, no obstante, han de pagar su culpa. Que el manantial de Sangre y Agua que brotó de tu Corazón, apague las llamas purificadoras, para que, también allí, el poder de tu Misericordia sea glorificado.

Padre Eterno
, mira con ojos misericordiosos a estas almas que padecen en el Purgatorio y que Jesús acoge en su Corazón desbordante de compasión. Te suplico, por la dolorosa Pasión que sufrió tu Hijo, y por toda la amargura que anegó su Sacratísima Alma, que te muestres Misericordioso con las almas que se hallan bajo tu mirada justiciera. No las mires de otro modo, sino sólo a través de las Llagas de Jesús, tu Hijo bien amado; porque creemos firmemente que tu Bondad y Compasión son infinitas. Amén. (Diario III, 63-64)

VOTO DE ANIMAS

A TU CORAZON MISERICORDIOSO, JESÚS AMIGO,
confiamos nuestras vidas y cuantas oraciones se ofrezcan por nosotros en vida y después de nuestra muerte y haz de todo ello lo que más Te agrade. Renunciamos a ellas, Señor, en favor y beneficio de las Almas del Purgatorio, como Voto de Animas.

FORTALEZA

CORAZON MISERICORDIOSO DE JESUS,
Refugio de pecadores, ABBÁ - PADRE que esperas el regreso del hijo pródigo para abrazarlo contra Tu Corazón, olvidar sus pecados y prepararle un banquete eterno, ayúdanos a ser fuertes y a no caer en la tentación. ¡Líbranos, Señor, de todo mal!
Acepta, Señor y Dios nuestro, estas súplicas que salen del Corazón Inmaculado de María, en el que nosotros hemos depositado todo cuanto somos y tenemos y podemos desear.

MARÍA, MADRE DE DIOS Y MADRE NUESTRA, haz valer Tu amor de Madre y entrega a Tu Jesús, los deseos de santidad de nuestros corazones, para que los transforme y se conviertan en realidad. Haz que cuando asistamos a la Eucaristía nos escondamos en Tu Corazón Inmaculado y en el de Tu Hijo Jesús, para que así el Espíritu Santo pueda tomar posesión de nosotros para Gloria de Dios Padre, de quien todo lo hemos recibido de forma gratuita y con Amor infinito.

SANTIDAD Y ABANDONO

JESUS MISERICORDIOSO,
aquí presente en el Smo. Sacramento del altar, que estás más interesado que nosotros en que seamos santos y que la mayor alegría que podemos dar al Padre-Dios es la de abandonarnos en Él y dejarnos hacer santos por Él.
Ayúdanos a seguir amándote, cada día más, en la Eucaristía, dando la máxima importancia al momento de la Consagración donde bajas del cielo a la tierra y te haces Dios-Hombre por nuestro amor, y en la Comunión, el momento más íntimo del día contigo, y a través de Ti, con el Padre y el Espíritu Santo.
Jesús Amigo, queremos que, cuando te recibamos en la Comunión, Tú habites en nosotros y nosotros en Ti y seamos UNO hasta que nos llames a Tu presencia.
Ayúdanos a vivir continuamente en Tu Corazón y en el de María, Tu Madre. Que el Espíritu Santo nos ilumine, nos llene de su Divino Amor, nos haga amarte más en la Eucaristía y nos santifique cada día más. Y que el buen Padre-Dios nos haga verdaderos y fieles hijos Suyos.


ORACIÓN A LOS ANGELES DE LA GUARDA

¡ÁNGELES DE DIOS, que adoráis y glorificáis a Jesús Eucaristía, presente en el Sacramento del altar, y a cuya fiel custodia hemos sido encomendados por la Misericordia Divina, iluminadnos en este día, guardadnos de todo mal, dirigid todo cuanto hagamos y no permitáis que ofendamos al Dios de toda Bondad deliberadamente!

ORACIÓN DE LA BEATA MADRE TERESA DE CALCUTA ANTES DE LA COMUNIÓN

MARÍA,
Madre de Jesús, danos Tu Corazón, tan hermoso, tan puro, tan inmaculado, Tu Corazón... tan lleno de amor y de humildad, para que seamos capaces de recibir a Tu Jesús en el Pan de Vida y le amemos como Tú le amas y le sirvamos en los más Pobres de los Pobres.

MARÍA, Madre de Jesús, sé Madre para nosotros ahora.

MARÍA, Madre de Jesús, ayúdanos a ser puros y humildes como Tú, porque queremos ser santos y agradar a la Santísima Trinidad como Tú lo hiciste y haces ahora.

© 1993-2009 José Luís Elizalde