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Letanías Misericordia Imprimir
 
El Amor de Dios es la flor y la Misricordia es el fruto. Que el alma titubeante recite estas alabanzas a la Misericordia Divina, y aumente así su confianza" (II, 295-297)
  
LETANÍA A LA MISERICORDIA DIVINA (III, 295)

“El Amor de Dios es la flor y la Misericordia es el fruto”
(III, 295).

Que el alma que duda lea estas consideraciones sobre la Misericordia Divina y se haga confiada
(III, 287)

Misericordia Divina, que brota del seno del Eterno Padre, en Ti confío.
Misericordia Divina, supremo atributo de Dios, en Ti confío.
Misericordia Divina, misterio incomprensible, en Ti confío.
Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Santísima Trinidad,
en Ti confío.
Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o angélico,
en Ti confío.
Misericordia Divina, de donde brotan toda vida y felicidad, en Ti confío.
Misericordia Divina, más sublime que los cielos, en Ti confío.
Misericordia Divina, fuente de milagros y maravillas, en Ti confío.
Misericordia Divina, que abarca todo el universo, en Ti confío.
Misericordia Divina, que baja al mundo en la Persona del Verbo Encarnado,
en Ti confío.
Misericordia Divina, que manó de la herida abierta del Corazón de Jesús, (III, 296)
en Ti confío.
Misericordia Divina, encerrada en el Corazón de Jesús para nosotros y
especialmente para los pecadores
, en Ti confío.
Misericordia Divina, impenetrable en la institución de la Sagrada Hostia, en Ti confío.
Misericordia Divina, en la institución de la Santa Iglesia, en Ti confío.
Misericordia Divina, en el sacramento del Santo Bautismo, en Ti confío.
Misericordia Divina, en nuestra justificación por Jesucristo, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos acompaña durante toda la vida, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos abraza especialmente a la hora de la muerte, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos otorga la vida inmortal, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos acompaña en cada momento de nuestra vida,
en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos protege del fuego infernal, en Ti confío.
Misericordia Divina, en la conversión de los pecadores empedernidos, en Ti confío.
Misericordia Divina, asombro de los ángeles, incomprensibles para los Santos,
en Ti confío.
Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios, en Ti confío.
Misericordia Divina, que nos rescata de toda miseria, en Ti confío.
Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y deleite, en Ti confío.
Misericordia Divina, que de la nada nos llamó a la existencia, en Ti confío.
Misericordia Divina, que abarca todas las obras de sus manos, en Ti confío.
Misericordia Divina, corona de todas las obras de Dios, en Ti confío.
Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos, en Ti confío. (III, 297)
Misericordia Divina, dulce consuelo para los corazones angustiados, en Ti confío.
Misericordia Divina, única esperanza de las almas desesperadas, en Ti confío.
Misericordia Divina, remanso de corazones, paz ante el temor, en Ti confío.
Misericordia Divina, gozo y éxtasis de las almas santas, en Ti confío.
Misericordia Divina, que infunde esperanza, perdida ya toda esperanza, en Ti confío.

ORACIÓN

¡Oh Dios Eterno, en quien la Misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable! Vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu Misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu Santa Voluntad, que es el Amor y la Misericordia mismos. AMÉN”.



© 1993-2009 José Luís Elizalde