Proyecto Vocacional: ¡Tengo Sed...!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 Rosario
 Madre Teresa y Medalla Milagrosa
 Eucaristía
 Vocaciones - Misiones
 Misericordia Divina
 Unidad de los Cristianos
 Encíclicas
 Grupos de Oración
 Enfermos - Mensaje del Papa Benedicto XVI
 Libros y revistas
 Testimonio de una enferma - Soledad López de Ayala Becerril
 
  Estadísticas  
  Contador de visitas: 756084  
Ofrecimiento de obras (II) Imprimir
 
Continuamos con nuestras oraciones personales
GENEROSIDAD PARA CON DIOS

¡JESÚS MISERICORDIOSO,
que nos amas con Amor infinito y no puedes dejar de amarnos; que no te importan nuestras miserias, a pesar de haberte clavado con ellas en la Cruz; porque cuando caemos en el pecado por nuestra flaqueza, si acudimos a Ti con humildad y confianza implorando Tu Misericordia...,
no sólo nos concedes Tu perdón, por Tu infinita Bondad, sino que, además, nos amas con más ternura que antes. Danos Tu gracia, Señor, para poder corresponder a Tu Amor y no defraudarte jamás.

JESÚS MISERICORDIOSO
, enséñanos a ser generosos contigo, deseamos servirte como Tú mereces, darnos a Tí sin reservas, pelear sin temor a las heridas, trabajar sin descanso e inmolarnos sin esperar otro premio que la conciencia de haber cumplido Tu Voluntad santísima.

Jesús amigo, todos los días nos pides amor y nosotros queremos darte amor en todos los instantes y en todas las cosas ordinarias de la vida, como pura correspondencia a Tu Bondad y a Tu Misericordia; nos has elegido para Ti, nos has llamado amigos y ahora nos pides que Te amemos con todo cuanto somos y tenemos y podemos desear... porque al atardecer de la vida..., sólo nos vas a examinar del Amor. ¡Haz que así sea! ¡Amén!
--
ORACIÓN A LOS SANTOS ÁNGELES DE LA GUARDA

ÁNGELES DE DIOS,
que adoráis y dais gloria a Jesús Sacramentado, aquí presente, y que habéis sido enviados a cada uno de nosotros para iluminar nuestros caminos, guardarnos de todo mal, dirigir nuestros pasos para mayor Gloria de Dios, Trino y Uno, y hacer que cumplamos Su Voluntad en todo lugar, siempre y en todo.
Por todo ello,

QUEREMOS CONSAGRARNOS
a vuestra protección, convivir con vosotros, ser vuestros amigos y amaros con todo nuestro corazón, porque, a una con vosotros:

Queremos adorar al Dios Misericordioso, aquí en la tierra, como lo hacéis en el Cielo, y de forma muy especial en todas las Eucaristías que se celebren en el mundo cada día y en todos los Sagrarios, especialmente los más abandonados.
Queremos ser conscientes de vuestra presencia a nuestro lado, delante de Jesús Eucaristía, como testigos de todo lo bueno y malo que hacemos cada día.

Queremos que nos ayudéis a recurrir a vuestra protección siempre que nos encontremos turbados, tristes, tentados. Libradnos de todo lo que nos pueda inquietar, dadnos vuestra alegría y enseñadnos a sonreír a los hombres y mujeres que tenemos junto a nosotros.
Queremos que asistáis, en nuestro nombre, a todas las personas queridas que están lejos de nosotros y se encuentran enfermas, tristes o solas.
Queremos también que nos ayudéis a ver el rostro de Cristo en las personas que están junto a nosotros, en las que sufren y, cuando estemos enfermos, en las que tengan que venir a atendernos y en las que, porque nos quieren, vengan a visitarnos.

Queremos que seáis los custodios de toda la Humanidad y hagáis que reine en el mundo la paz, la justicia, la libertad y el amor.
Queremos que acompañéis a cuantos el Señor ha puesto en nuestro camino, los defendáis de todo mal, deis gracias al Señor Dios porque es Bueno y es eterna su Misericordia y
porque se queda por nosotros en la Eucaristía. ¡Hacedlo, también, en nuestro nombre!
Queremos que cuando tengamos que tratar asuntos trascendentales con otras personas, encomendemos éstos a sus Ángeles Custodios.

Queremos que nos ayudéis a seguir vuestras inspiraciones en todo momento y a realizar nuestro trabajo diario con pureza de intención para que siempre sea grato a Dios.
Queremos que nos enseñéis a Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos y nos ayudéis a no ofender nunca a nuestro Dios y Señor.
Queremos que nos preparéis para recibirle en la Comunión de tal manera que Él habite en nosotros y nosotros en Él, para mayor gloria Suya, del Padre y del Espíritu Santo.

Queremos que cuidéis a nuestros seres queridos, iluminando sus vidas, guardándoles de todo mal y dirigiendo sus pasos como lo hacéis con nosotros.
Queremos que, a una con Jesús, José y María, nos acompañéis en nuestro caminar hacia la santidad y hacia la Casa del Padre, cuando sea el tiempo, y nos dejéis en sus brazos Misericordiosos.
Queremos vivir toda la eternidad con vosotros, amando, alabando, bendiciendo, adorando, glorificando a Dios y dándole gracias por todos los beneficios recibidos de sus manos, aquí en la tierra. Y que todo lo hagamos con alegría y una sonrisa.

ORACIÓN.

Corazón Inmaculado de María, Reina de los Ángeles y Santos, ruega por nosotros y presenta estas súplicas al Padre-Dios, en el Espíritu Santo, y haz valer Tu Amor de Madre ante Tu Jesús, Hijo de Dios. AMÉN.
ABANDONO Y RENUNCIA

JESUS MISERICORDIOSO, sabemos que nos amas con amor infinito y no puedes dejar de amarnos; que nos guías en todo momento, que sabes lo que haces con nosotros y que todo lo haces de forma gratuita, por nuestro bien y en beneficio de nuestra santidad.

Sabemos, Señor, que quieres que seamos santos como Tu Padre Celestial. Queremos dejarte ser Dios con nosotros, y que nos hagas santos con la santidad que Tú quieras, y no de acuerdo a nuestras propias ideas, ni a nuestras propias imaginaciones.

¡Jesús, queremos que vivas en nosotros y nosotros en Ti, por la Eucaristía, ahora y siempre, para Mayor gloria Tuya, del Padre y del Espíritu Santo.

RENUNCIAMOS A NUESTRA VOLUNTAD
y queremos que Tu Voluntad se cumpla en nosotros, en todo lugar, siempre y en todo.

Haz, Señor, que lleguemos a Ti con las manos vacías para que Tú las llenes de Tu infinita Misericordia... y cuando lo hagamos, que tengamos el corazón lleno de los nombres de aquellos que suplican nuestras oraciones y que Tú has puesto en nuestro camino.

Haz que seamos capaces de realizar, fiel y plenamente, la misión que nos has encomendado en este mundo:
la salvación de las almas de aquellos que todavía no Te conocen, porque no han oído hablar de Tí.

Que nuestra vida en la tierra sea en plenitud, cumpliendo Tus planes sobre nosotros. Aquí estamos, Señor, para hacer Tu Voluntad. ¿Qué quieres de nosotros? ¡Habla, Señor, que Te escuchamos!
  
CONSAGRACIÓN DE NUESTRAS FAMILIAS A JESÚS MISERICORDIOSO

CORAZON MISERICORDIOSO DE JESÚS
, aquí presente en este Sacramento de Amor, confiados en Tu Misericordia, Te consagramos en este día a toda nuestra familia y también las de aquellos que has puesto en nuestro camino. Tú nos amas tal y como somos y sobre nosotros derramas Tus favores y Tu Misericordia a raudales y de forma gratuita. Así pues, Te damos gracias por ello y Te suplicamos, con todo nuestro afecto, no Te olvides ni de nuestra familia ni de las almas de aquellos que nos precedieron y trasmitieron la Fe cristiana. No Te olvides tampoco de los que nos sucederán en el futuro, para que la Fe que recibimos de nuestros padres se mantenga firme en todos ellos hasta la consumación de los siglos, para Gloria Tuya, del Padre y del Espíritu Santo.
ORACIÓN DE LA MADRE TERESA DE CALCUTA POR LAS FAMILIAS

PADRE CELESTIAL, nos has dado un modelo de vida en la Sagrada Familia de Nazaret. Ayúdanos, Padre amado, a hacer de nuestra familia otro Nazaret, donde reine siempre el amor, la paz y la alegría. Que sea profundamente contemplativa, intensamente Eucarística y vibrante con alegría. Ayúdanos a permanecer unidos por la oración en familia, en los momentos de gozo y de dolor. Enséñanos a ver a Jesucristo en los miembros de nuestra familia especialmente en los momentos de angustia.

Haz que el CORAZÓN MISERICORDIOSO DE JESÚS EUCARISTÍA haga nuestros corazones mansos y humildes, como el Suyo y ayúdanos a sobrellevar las obligaciones familiares de una manera santa. Haz que nos amemos más y más unos a otros cada día, como Tú, Dios, nos amas a cada uno de nosotros, y enséñanos a perdonarnos mutuamente nuestras faltas, como Tú perdonas nuestros pecados.

Ayúdanos, Padre amado, a recibir todo lo que nos das y a dar todo lo que quieres recibir, pero con una gran sonrisa.

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, causa de nuestra alegría, ruega por nosotros. Santos Ángeles de la Guarda permaneced a nuestro lado, guiadnos, protegednos. Que Dios nos bendiga. Amén.
A SAN JOSE, MAESTRO DE ORACIÓN

¡GLORIOSO SAN JOSÉ
, Maestro de oración, porque siempre estuviste en la presencia de Jesús, Hijo de Dios, y de María Virgen, enséñanos a orar en el más absoluto de los silencios, como Tú en Nazaret, para que vivamos esa presencia a lo largo del día!

¡Que, a una contigo y con María, adoremos, glorifiquemos y amemos al Dios de toda Bondad y Misericordia, de quien todo lo hemos recibido gratuitamente!

¡Que cada día, como Tú, glorioso San José, le conozcamos más, le amemos más y le sirvamos más! ¡Que todo cuanto hagamos cada día, cada hora y cada instante, sea puramente ordenado en servicio y alabanza de Tu Jesús, para Gloria de Dios Padre, y del Espíritu Santo!

Haz que, mientras estamos en esta tierra, nuestro hogar se parezca al Tuyo y cuando llegue nuestra última hora, Tú, que eres Patrono de la Buena Muerte, nos hagas sentir Tu presencia a una con la de Jesús y la de María, Esposa Tuya y Madre nuestra.

ORACIÓN A LA BEATA GABRIELLA DE LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

¡OH PADRE DIOS, PASTOR ETERNO,
que has suscitado en la Beata María Gabriella, Virgen, el deseo de ofrecer la propia vida por la Unidad de todos los Cristianos, por su intercesión apresura el día en el que todos los creyentes Te glorifiquen alrededor de la mesa de la Palabra y del Pan con un solo corazón y una sola voz!

SEÑOR, Tú que escoges las cosas pequeñas e insignificantes, las cosas frágiles y pobres para hacerlas signo de Tu Omnipotencia que salva, glorifica a tu sierva, la Beata María Gabriella, conforme a Tus Proyectos de Amor, para que Tu deseo de Unidad que consumó su vida, llegue a realizarse del todo en la profundidad de los corazones para Mayor Gloria Tuya.
ORACIÓN POR LA PAZ, DE SAN FRANCISCO DE ASÍS

¡Señor! ¡Haznos instrumentos de Tu Paz!
Donde haya odio, que pongamos amor;
donde haya injuria, que pongamos perdón;
donde haya discordia, que pongamos unión;
donde haya duda, que pongamos fe;
donde haya error, que pongamos verdad;
donde haya desesperación, que pongamos esperanza;
donde haya tinieblas, que pongamos luz;
donde haya tristeza, que pongamos alegría.

¡Maestro divino! concédenos que no busquemos tanto
el ser consolados, como el consolar;
el ser comprendidos, como el comprender;
el ser amados, como el amar,
Porque dando es como recibimos,
olvidándonos de nosotros, es como nos encontramos,
perdonando es como somos perdonados,
muriendo es como nacemos a la vida eterna.
ORACIÓN PARA LAS TRES DE LA TARDE, HORA DE LA GRAN MISERICORDIA

JESUS AGONIZANTE,
queremos unirnos a TODAS las personas devotas de Tu Misericordia, que a las tres de la tarde, en algún lugar del mundo, TE acompañan en la HORA DE TU GRAN MISERICORDIA. Y si no las hubiere, que seamos nosotros, en unión de Tus Ángeles y Santos, quienes Te acompañemos. Nos unimos especialmente a los Sacerdotes y Diáconos, Religiosos y Religiosas, Personas consagradas, Familias cristianas y Personas devotas que así lo hacen en todo el mundo y a las Misioneras de la Caridad de Calcuta en su ROSARIO a Tu Divina Misericordia, a las 3 de la tarde.

JESUS AGONIZANTE, presente en todos los Sagrarios del mundo, que dijiste que ésta era la HORA DE TU GRAN MISERICORDIA, en la que no nos negarías nada de lo que Te pidiéramos por los méritos infinitos de Tu Pasión y Muerte. Así, pues, en virtud de esos méritos y a una con el Corazón Inmaculado de María, Tu Madre, al pie de la Cruz, como CORREDENTORA, humildemente Te suplicamos, nos concedas nuestra santificación y salvación; la de nuestros hijos, hermanos y nietos, así como la de las personas que tú has puesto en nuestro camino: amigos, familiares y conocidos..., y nos des aquello que más necesitamos ahora y sea más conveniente para nuestra salvación; porque Tú todo lo sabes y puedes. En tí, Señor, confiamos

Ayúdanos a implorar, en esta HORA DE TU GRAN MISERICORDIA, Tu Perdón para todos los pecadores del mundo y la santificación del Papa y los Obispos, de los sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, personas consagradas, familias cristianas y laicos comprometidos con tu Iglesia.

Haz que penetremos en el Misterio de Tu Pasión y Muerte, y de forma muy especial en el abandono que sufriste durante esas tres horas de largas de agonía en el Huerto de los Olivos y sobre la Cruz.

JESUS MISERICORDIOSO, que expiraste a las 3 de la tarde e hiciste brotar, en ese mismo instante, Sangre y Agua, manantial de Tu Misericordia Divina; derrámala sobre nosotros, sobre el mundo entero y de forma muy especial sobre los más necesitados.

¡Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como manantial de Misericordia para nosotros, en Tí confiamos y nos abandonamos a tu amor, a tu bondad, a tu Misericordia, a tu perdón.
VIA CRUCIS PARA LA HORA DE LA GRAN MISERICORDIA - TRES DE LA TARDE

ORACIÓN
Acepta, Señor y Dios nuestro, este Via Crucis que ofrecemos en Tu presencia para vivir los dolores de Tu Pasión y Agonía en la Cruz, a una con Tu Madre, la Virgen Dolorosa, como reparación de todos los pecados de la Humanidad y mayor Gloria Tuya, del Padre y del Espíritu Santo.

1ª Estación: Jesús condenado a muerte:
Te adoramos, oh Cristo, y Te bendecimos, que por Tu Santa Cruz redimiste al mundo. Ten Misericordia de nosotros y del mundo entero. Te amamos y confiamos en Ti.
2ª Estación: Jesús carga con la Cruz: Te adoramos, oh Cristo...
3ª Estación: Jesús cae por primera vez: Te adoramos, oh Cristo...
4ª Estación: Jesús encuentra a su santísima Madre: Te adoramos, oh Cristo...
5ª Estación: El Cirineo ayuda a Jesús a llevar la Cruz: Te adoramos, oh Cristo...
6ª Estación: La Verónica enjuga el rostro de Jesús: Te adoramos, oh Cristo...
7ª Estación: Jesús cae por segunda vez: Te adoramos, oh Cristo...
8ª Estación: Jesús consuela a las piadosas mujeres: Te adoramos, oh Cristo...
9ª Estación: Jesús cae por tercera vez: Te adoramos, oh Cristo...
10ª Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras: Te adoramos, oh Cristo...
11ª Estación: Jesús es clavado a la Cruz: Te adoramos, oh Cristo...
12ª Estación: Jesús muere en la Cruz: Te adoramos, oh Cristo...
13ª Estación: Jesús en los brazos de su Santísima Madre: Te adoramos, oh Cristo...
14ª Estación: Jesús es colocado en el Santo Sepulcro: Te adoramos, oh Cristo...
ORACIÓN POR LOS MORIBUNDOS

¡CORAZON MISERICORDIOSO DE JESUS! Por la Agonía de Tu Sacratísimo Corazón y por los Dolores de Tu Madre Inmaculada lava con Tu Sangre a todos los pecadores del mundo que están en la agonía y tienen que morir hoy.

¡CORAZON AGONIZANTE DE JESUS, TEN MISERICORDIA DE LOS MORIBUNDOS!



CONFIANZA EN EL CORAZÓN MISERICORDIOSO DE JESÚS

¡Jesús! A Tu Corazón Misericordioso confiamos todo cuanto somos, tenemos y podemos desear y en especial nuestras familias, las de nuestros amigos y las de las almas más necesitadas de tu Misericordia y que Tú has puesto en nuestro camino.
¡Míralo! Después, haz lo que Tu Corazón Te diga. Deja obrar a Tu Corazón. Nosotros nos fiamos de Ti, nos entregamos a Ti, estamos seguros de Ti.

¡CORAZÓN MISERICORDIOSO DE JESÚS, EN TI CONFIAMOS!
¡CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA, DANOS TU SALVACIÓN!
TRISAGIO ANGELICO MARIANO

EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO. AMEN.

SANTÍSIMA TRINIDAD
, quisiéramos tener el Corazón de Cristo y el de María, su Madre, para poder ADORAROS, BENDECIROS, ALABAROS, GLORIFICAROS, DAROS GRACIAS y sobre todo AMAROS con todo nuestro ser por vuestra Infinita Misericordia y vuestra presencia real en todos los sagrarios del mundo por la Eucaristía, Sacramento de Amor.

Os ofrecemos, por medio de vuestra Iglesia, todos los méritos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, juntamente con los de María al pie de la Cruz, de San José, y de todos los Ángeles y Santos del cielo. Nos unimos a toda la Corte Celestial que no cesa de alabaros, glorificaros y daros gracias por haber preferido a María como Vuestra Inmaculada Hija, Madre y Esposa, siempre Virgen.

OS DAMOS GRACIAS, PADRE ETERNO
, por haber elegido a María como HIJA predilecta Vuestra, siempre Virgen, y humildemente os suplicamos permitáis unir nuestras voces con las de los ANGELES, ARCÁNGELES y TRONOS, quienes no cesan de aclamaros diciendo:
Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.

OS DAMOS GRACIAS, JESÚS, HIJO DE DIOS y REDENTOR DEL MUNDO, aquí presente, por haber escogido a María como MADRE Vuestra Inmaculada, siempre Virgen, y os suplicamos, permitáis unir nuestras voces con las de los Coros Angélicos de DOMINACIONES, PRINCIPADOS y POTESTADES, quienes no cesan de aclamaros diciendo:
Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.

OS DAMOS GRACIAS, ESPIRITU SANTO DIOS
, por haber elegido a MARIA como Vuestra amantísima ESPOSA, siempre Virgen, y os suplicamos, permitáis unir nuestras voces a los Coros Angélicos de VIRTUDES, QUERUBINES Y SERAFINES, quienes no cesan de aclamaros diciendo:
Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo.

SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL
, líbranos, Señor, de todo mal. (tres veces)
ORACIÓN FINAL A JESÚS MISERICORDIOSO,

CORAZÓN MISERICORDIOSO DE JESÚS
ayúdanos a comprender Tu mensaje de Amor a los que has elegido para el dulce oficio de amigos íntimos Tuyos, como Apóstoles de Tu Misericordia. Danos Tu gracia para seguirte sin condiciones y no defraudarte jamás.

Derrama Tu Infinita Misericordia sobre nuestros corazones para estar unidos al Tuyo, por la Eucaristía, vivir a Tu lado, participar de Tus alegrías y sufrimientos, reparar todas las ofensas que sufre Tu Corazón Misericordioso con nuestras pobres oraciones, trabajos y sufrimientos, arder en Tu celo infinito por la salvación del mundo, dar a conocer Tu Luz, Tu Bondad, Tu Fidelidad, Tu Misericordia y Tu Perdón a todas las almas que has puesto en nuestro camino.

Queremos solicitar Tu clemencia y misericordia para los que Te ofenden y trabajar por Tu Reino con entera voluntad y con todas nuestras fuerzas, a una con el Papa y los Obispos, Tus sacerdotes y diáconos, religiosos y religiosas, personas consagradas, familias cristianas y laicos comprometidos con Tu Iglesia. Te lo pedimos por medio del Corazón Inmaculado de María. Amén.
© 1993-2009 José Luís Elizalde